#lanuevabandaMX

PUEBLA, Puebla. El 2012 inspira renovación. El calendario maya anuncia que en diciembre arribará el nuevo sol y una serie de cambios largamente esperados por creyentes y escépticos. Y en la gastronomía no hay excepciones. La necesidad de nuevas ideas, proyectos y posicionamientos que refresquen o den vida a una nueva manera de entendimiento culinario comienzan a alinearse.
Mi última parada de 2011 fue el diciembre poblano. El Taller de Investigación Gastronómica se ofreció por quinta ocasión y alcanza los casi 40 usuarios alrededor del país. Los contrastes de la primera edición en Mérida son evidentes cuando se compara con esta última oportunidad en Puebla: el Modelo de Investigación Gastronómica es más sólido, los cuadros mentales son más claros, la metodología es más asequible, y la conciencia que los talleristas adquieren al adoptar este nuevo modelo resulta en una responsabilidad renovada con su medio y su profesión.
Pero Puebla fue un sitio de enfrentamientos personales. Gravemente escuché que en muchos estudiantes, profesores y directivos de universidades así como en restauranteros y chefs profesionales existe una sensación de que en la gastronomía mexicana contemporánea –esa encabezada por algunos nombres casi míticos como Enrique Olvera o Alejandro Ruiz-  se gesta una idea o posicionamiento de elitismo que los aleja de sus seguidores, no permite la inclusión de otros cocineros por no pertenecer a esa grupo dominante y comienzan a provocar una sensación de poco avance o propuesta… tal como sucedió en otras épocas con otras élites culinarias como Vatel Club de México, Les Tocques Blanches, el Conservatorio de la Cultura Gastronómica de México u otras asociaciones similares.
Este reclamo de muchos asistentes al Taller o en pláticas con universitarios se vuelve preocupante cuando es eco de otras ciudades importantes. Ciudad de México, Mérida, Ciudad Juárez, Monterrey, Guadalajara, Oaxaca y el Estado de México. Todas ciudades que visité este 2011, todas ciudades con una necesidad por ser escuchadas.
Pero en la sociedad actual, el concepto de élite es prácticamente inseparable al de evolución. El humano se agrupa de tal modo que los fuertes acompañan a los fuertes, las ideas similares se unen entre sí para generar otras nuevas, o los rostros que mediáticamente significan en el presente apoyan a otros que podrían continuar esa carrera por el reflector.
En otras columnas, he mencionado la relevancia de esos nombres. Les he invitado a tomar su responsabilidad como líderes y no como figuras sobreexplotadas en los medios. Les he convocado a tomar su papel como representantes de una nueva manera de pensar y hacer gastronomía mexicana. Les he suplicado que comprendan su papel como referencias ante las nuevas generaciones. En la mayoría de los casos, esas súplicas llegaron a buen puerto y sus caminos se solidifican.
Pero tal parece que la sensación de elitismo rancio no perece. Las nuevas generaciones lo resienten porque no tienen más referencia. Para ellos no existió Olivier Lombard o no saben de la existencia del Conservatorio. Para ellos las únicas guías en la oscuridad son los nombres a los que hoy consideran elitistas.
Para mi la respuesta es clara: acción. Las palabras seguirán su curso pero las acciones en 2012 comenzarán a delinear la postura de esa nueva generación. Las nuevas ideas deben ser nutridas, los nuevos talentos apoyados, los proyectos en curso difundidos y los proyectos en vías de desarrollo comprendidos para su exposición y probable concreción.
Para este año continúan más actividades sobre la investigación. El Taller de Investigación Gastronómica pretende ser ofrecido en otras ciudades y con este la generación de distintas acciones que conglomeren los esfuerzos y las ideas de los usuarios de este nuevo Modelo.
Para octubre de 2012, justo dos meses antes de la llegada del nuevo Katún maya, en Puebla –la mítica y barroca ciudad- será sede de una reunión entre cocineros, gastrónomos, chefs, estudiantes, proveedores, restauranteros y más involucrados en la industria que por su juventud cronológica o espiritual propongan un camino distinto para la gastronomía mexicana. El objetivo será llegar a acuerdos, reflexiones y compromisos en un ambiente académico que genere material para su difusión y acuerdo en los lugares de origen de cada invitado.
Sin escenarios rimbombantes, sin pretensiones mayúsculas, sin falsos egos, con una necesidad por compartir ideas, y sin protagonismos fatuos, Puebla será testigo una vez más -por aquello de las primeras reuniones sobre patrimonio intangible que desembocaron en la propuesta para la inscripción de la cocina mexicana ante Unesco- de acciones con una intensa necesidad por transformar a México a través de su gastronomía. La información se ofrecerá en lanuevabandamx.com 
Por ahora, enero plantea retos espectaculares. Visitas a Cancún, Monterrey y Guadalajara. Pero la firme convicción de que la nueva generación responderá ante el llamado. Las nuevas ideas no esperan y #lanuevabandaMX2012 quiere transformar este país. Ya comenzamos. Y nadie nos detiene.
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laloplascencia

Cocinero mexicano dedicado a la investigación gastronómica. Nombrado por diario Excelsior como "El chef que ha revolucionado la forma de entender la gastronomía mexicana" Fundador de CIGMexico - Lalo Plascencia, nombrado Maestro Cocinero de México, conferencista, masterclass y promotor de #sherryMX Creador del Seminario de Actualización en Cocina Mexicana y Gastroinnova: Seminario de Innovación y Creatividad en Cocina Mexicana

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