En serio, ¿cualquiera puede investigar? II

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¡Por fin! El último mes del año, una pausa en el camino para reflexionar y encontrarnos con nosotros mismos y con los que queremos. Es un momento en el que se aprovecha para construir nuevos y mejores enlaces, fortalecer la comunicación y dar espacio para la gestación de ideas frescas que nutran el alma y el oficio. Antes de comenzar, lo obligado: ¡Felices fiestas!

El individuo formado para realizar investigación se denominaría a sí mismo como investigador. Es un practicante y constante pensador sobre la metodología determinada, un agente de transformación social, un canal mediante el cual el conocimiento puede y debe mejorarse, ampliarse o confrontarse.

Entonces el investigador –tras haber comenzado su camino bajo la Ética, el Humanismo y la Responsabilidad- tendría la oportunidad de observarse a sí mismo como una entidad que comunica, como un medio y no como un fin en sí mismo. Es por esto que la segunda definición –a propósito de la descrita en la columna anterior en el que dice que está orientado a observar a la gastronomía como ciencia- de un investigador gastronómico es:

Profesional de la gastronomía capacitado para profundizar en el conocimiento gastronómico existente, interesado en generar nuevo conocimiento a través de herramientas metodológicas y/o tecnológicas propias, relacionadas o afines, y cuyo principal objetivo es la búsqueda de la transformación positiva del entorno social en el que está suscrito dicho conocimiento basando su actividad en los Valores Fundacionales y en el entendimiento de su papel como agente o facilitador permanente de posible cambio”

En esta segunda definición es claro que existe ya una manera distinta de entenderse como investigador. Ya no sólo es aquel individuo cuya principal búsqueda es el conocimiento en sí mismo, sino su aplicación contextualizada que lo erige como un agente de transformación social.

El conocimiento entonces se vuelve la principal herramienta para la generación de cambio en un ambiente social definido. Por ejemplo, cuando un investigador realiza trabajo de campo en un ambiente comunitario definido, no puede dejar de ser sensible ante las condiciones económicas, sociales o individuales de aquellos que le abren las puertas para compartir dicho conocimiento.

Aplicando los Valores o el Triángulo Fundacional, el investigador primero advertiría cuáles son esas condiciones que le llaman la atención, luego decidiría si a través de los valores puede o debe intervenir en la situación observada y analizada, y finalmente establecería vínculos que resultarían en una posibilidad de modificación de dicha circunstancia.

Para el investigador la transformación socialdebe considerarse como una modificación benéfica o positiva, sutil o evidente de las condiciones percibidas durante la aplicación de sus herramientas metodológicas. Esto significa que no necesariamente tiene que lograr que de la noche a la mañana una familia que le enseña a hacer un mole en una comunidad, o preparar una salsa en un mercado, tiene que ganar más por su platillo o cambiar sus condiciones económicas o intrafamiliares.

Para el investigador, la mínima concepción de transformación social debe ser expresada como la valoración del conocimiento generado o documentado, y como la gastronomía es fundamentalmente humana, por antonomasia se aplica a aquellos individuos que concentran ese conocimiento y lo comparten.

Cuando el investigador valora a la gente, en automático comienza un proceso en la persona que ostenta el conocimiento una posibilidad de autovaloración que le hace hacerse consciente de lo que posee, le hace verse con otros ojos, y le permite entenderse desde nuevos y sutiles ángulos que le dejan una tarea en la cabeza: hacer mejor lo que hace para continuar compartiéndolo y preservándolo.

Transformar no es una cuestión de cantidad o evidencia estridente, sino de calidad, sutilidad y permanencia. El investigador transforma su entorno en tanto su interior esté igualmente transformado.

Lalo Plascencia

Investigador gastronómico – Kuuk Investigación – Embajador Modelo

Formado cocinero en la Universidad del Claustro de Sor Juana y la Cátedra Ferran Adrià de Ciencias y Cultura de la Alimentación. Desarrollo un Modelo de Investigación Gastronómica único en su tipo. Imparto clases y conferencias magistrales de cocina mexicana en universidades nacionales y extranjeras. Pienso, como, escribo, existo.

twitter@laloplascencia

facebook/laloplascenciam

nacionalismogastronomico.com

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laloplascencia

Cocinero mexicano dedicado a la investigación gastronómica. Nombrado por diario Excelsior como "El chef que ha revolucionado la forma de entender la gastronomía mexicana" Fundador de CIGMexico - Lalo Plascencia, nombrado Maestro Cocinero de México, conferencista, masterclass y promotor de #sherryMX Creador del Seminario de Actualización en Cocina Mexicana y Gastroinnova: Seminario de Innovación y Creatividad en Cocina Mexicana

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