Para investigar con bajo presupuesto se requiere ser creativo, muy flexible y hacer productos comercializables. El dinero llega solo con las buenas ideas.

Investigar con bajo presupuesto 105/366

La Investigación Gastronómica requiere un balance entre las ideas inteligentes y propositivas, y el adecuado financiamiento para hacerlas realidad.

Sin embargo, muchas veces el dinero necesario para ejecutarlas tarda en llegar, es complejo conseguirlo o definitivamente no se obtiene en las condiciones y cantidades requeridas para continuar los proyectos o concluirlos.

Es por eso que el investigador debe trabajar con plena conciencia de que el conocimiento generado requiere de una retribución (valor económica) y del financiamiento suficiente que lo hará sentir tranquilo y con deseos de continuar.

Como ejemplo, el proyecto #1000tacos2015 comenzó con más ilusión que dinero pero con lineamientos académicos, intenciones, objetivos y metodología muy clara que ofrecía un proyecto a todas luces profesional. Insisto que había más deseos y objetivos apasionados que recursos para continuar.

En la actividad académica, el asunto del autofinanciamiento parece siempre un misterio. En mi caso, lo que cobro por cursos, conferencias y talleres lo divido primero para pagar mis cuentas fijas (renta, luz, gas, teléfono, comida) y el resto (casi el 70% de esos ingresos totales) los destino a generar más y mejor conocimiento.

Pero aún así podría considerarse poco dinero para desarrollar hasta sus máximas consecuencias la investigación. En el caso de los #1000tacos2015 tuve que orientar las actividades para que fuera ejemplar en una forma de investigación y subsistencia.

Los costos los reduje al mínimo: los tacos siempre eran mi alimentación (una de las razones por las que gané casi 15 kilos en mi peso físico tras el año de documentación), y el equipo para documentar eran mi teléfono móvil y un ordenador de escritorio.

Tampoco hubo personas involucradas durante el proceso de documentación, lo que disminuyó la inversión en recursos humanos. Mi reconocimiento para los pacientes compañeros de mesa a los que retrasé comidas, y muchas veces interrumpía por el proyecto.

¿De dónde salió el dinero?

Aproveché todos los viajes de trabajo para continuar la documentación, y muchas veces solicité a los organizadores recorridos por taquerías para poder incrementar el número de ejemplares consumidos y registrados. Dinero en efectivo o como pago de esto hubo muy poco, sin embargo, tuve que transformar la necesidad de generarlo de la siguiente manera:

  1. En un 60% los tacos documentados casi siempre fueron invitados, en intercambio con los negocios o como parte de los alimentos durante mi presencia en foros. Esto disminuyó la inversión considerablemente.
  2. El 40% de los tacos documentados restantes eran mi alimentación diaria cuando no me encontraba de viaje por lo que se consideran parte del gasto fijo.
  3. Aproveché el interés del tema #1000tacos para realizar conferencias magistrales, y eventos culinarios (cenas maridaje) y con ello generar recursos para continuar la actividad.
  4. El coste de la documentación, manejo de redes sociales, y difusión lo hacía directamente yo de manera ordenada varias horas al día. Por lo que asumí el coste de las horas de trabajo a favor del proyecto.
  5. El trabajo de innovación, es decir, de comprensión y análisis de lo realizado y su posterior conversión en metodología de trabajo se realizó durante los periodos de Equipo de Innovación de CIGMexico. Esto con un equipo de cocineros capacitados para su realización.
  6. Al menos una vez por semana quería claudicar. Era muy complejo dedicarle tantas horas a ello, además de que la alimentación se convirtió en algo monótono y algo divertido. Pero no lo hice.

Muchas veces la necedad, las ganas de ver materializado un sueño, y la fe en los proyectos personales que buscan impactar a la sociedad son los mejores medios para financiar los proyectos de investigación y no parar. Cuatro años después continúa siendo uno de los mejores ejemplos en los que el autofinanciamiento y los pocos recursos no son impedimento para realizar un sueño.

Después de esa experiencia, puedo decir que demostré que una idea puede convertirse en una mina de oro si se persiguen objetivos cuantificables y verificables.

No estoy diciendo que los #1000tacos2015 hayan sido fuente de ingresos millonarios, pero se convirtieron en la mejor vitrina del CIGMexico para revelar las capacidades sobre investigación e innovación con las que contamos.

Estoy seguro que a partir de esa experiencia, el interés de los inversionistas llegará para continuar el camino para generar conocimiento y provocar felicidad.

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laloplascencia

Cocinero mexicano dedicado a la investigación gastronómica. Nombrado por diario Excelsior como "El chef que ha revolucionado la forma de entender la gastronomía mexicana" Fundador de CIGMexico - Lalo Plascencia, nombrado Maestro Cocinero de México, conferencista, masterclass y promotor de #sherryMX Creador del Seminario de Actualización en Cocina Mexicana y Gastroinnova: Seminario de Innovación y Creatividad en Cocina Mexicana

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