Perfecta sinfonía



El Valle de Napa es una de las regiones vitivinícolas que más me han cautivado. Es ahí en donde se acuñó el término de Cult Wines para llamarle a aquellos caldos de pequeñísimas producciones que transmiten con finura las complejas personalidades del terroir californiano y que, por ende, se veneran alrededor del mundo con vibrante frenesí.
Para formar parte de este selecto club no basta hacer vino de excelente calidad. La madre tierra debe estar en correcto balance para que los varietales se expresen abiertamente; la fruta debe ser la mejor, las manos trabajadoras en el campo tienen que obedecer el ritmo marcado por el viticultor, quien, cual director de orquesta entrelaza todas las notas en correcta armonía, para que así germine la magia. Después de esto solo queda aguardar a que de tierra, uva, manos y sol, brote un gran vino con sublime sabor a sinfonía.
Algunos de los afortunados productores de la “República de California”, que han logrado este vinífero sueño americano son Screaming Eagle, Araujo, Bryant Family y Harlan Estate, esta última ha sido sabiamente definida por el gurú del vino Robert Parker como “la suprema bodega de vinos de culto” ´por haber recibido, entre muchos otros reconocimientos, puntajes perfectos en el ´94, ´97, ´01, ´02 y ‘07.
Es importante mencionar que por más libros que devoré sobre el tema y una buena cantidad de vinos que de este calibre bebí, sabía que no sería suficiente. Tenía que volar hacia Napa, aquél paraíso donde Dios es californiano y se llama Baco; lugar donde terminaría por entender el tema.
 
Sin duda tenía que visitar Harlan Estate, que aunque sus rejas no son abiertas al público, se hizo una histórica excepción para que un simple mortal como yo pudiera disfrutar de su propiedad. Ya estando ahí aparecería ante mí un mítico Harlan Estate 2002. Expresiva epopeya de mil adjetivos. Seductivo desde la primera gota. Complejo, vibrante, de poderosa nariz, voluptuosamente hedonista, de carácter noble y profundo. Cada segundo sus aromas y sabores aparecían enfilados, brillando individualmente. Cerezas, tierra  mojada y cuero primero sobresalieron. Especias que recordaron al clavo y al anís. Después sabores a frutos rojos, moras, chocolate y espresso que le decían a mi paladar “Síguenos disfrutando”. Aterciopelado su paso de principio a fin. Una belleza.
Podría seguir narrando durante horas, pero mejor hagan ustedes lo mismo que yo. Vuelen a Napa, encuentren los mejores vinos, entren a sus  viñedos, ahí disfrútenlos y abran todos sus sentidos al estarlos bebiendo. Yo estoy seguro que si ponen mucha atención, quizá logren escuchar dentro de su copa, algo que yo siempre busco: Una perfecta sinfonía.
Nada más.

El Señor Sapiens
Exploro las historias detrás de lo que como y bebo. Mi inspiración surge de aquellos sabios que conciben elementos únicos que alimentan el alma. Me apasiona el vino, los destilados, la comida y todas las experiencias que giran a su alrededor. Nada más.
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laloplascencia

Cocinero mexicano dedicado a la investigación gastronómica. Nombrado por diario Excelsior como "El chef que ha revolucionado la forma de entender la gastronomía mexicana" Fundador de CIGMexico - Lalo Plascencia, nombrado Maestro Cocinero de México, conferencista, masterclass y promotor de #sherryMX Creador del Seminario de Actualización en Cocina Mexicana y Gastroinnova: Seminario de Innovación y Creatividad en Cocina Mexicana

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